Day 40 - The Siege of the Serpent Fortress
Summary
El grupo asalta de nuevo la fortaleza yuanti para encontrar a Ruska y recuperar el cubo de I’Jink. Tres hombres serpiente les cierran el paso pero Pisoni derriba la puerta. Una batalla caótica se desata con oleadas de guerreros serpiente y el maldito gong. Kai muere en combate. Pisoni resucita milagrosamente y saca críticos épicos. Sombravelo se rinde, fuma un piti, y luego vuelve a la pelea. Los esclavos liderados por Ruska dan la vuelta a la batalla. 30 minutos de combate puro.
Cronica
El Regreso a la Fortaleza
El grupo volvió a la fortaleza yuanti con un objetivo claro: encontrar a Ruska, que creían se había llevado el cubo de I’Jink. Pero la bienvenida no fue cálida. Tres hombres serpiente — humanoides con cabeza de serpiente — les cerraron el paso con la determinación de quien defiende su hogar.
Kai se subió a Pisoni con una acrobacia de equipo y lanzó un peaje de muertos desde lo alto del triceratops. Sombravelo acuchilló con precisión letal, Pisoni empaló con sus cuernos, Kradoc descargó su martillo con la fuerza de un terremoto, y Powder le voló la cabeza a un enemigo con su pistola de rayos.
Los dos supervivientes, viéndose superados, se transformaron en serpientes pequeñas y reptaron hacia el interior de la fortaleza por unos agujeros en la roca. El grupo intentó intimidarles y engañarles para que abrieran la puerta desde dentro, pero aunque estaban aterrados, la puerta permaneció cerrada.
No importó. Pisoni, Kradoc y Kai unieron fuerzas y abrieron la puerta gorda de piedra a base de músculo puro. Los enemigos del interior retrocedieron ante la embestida.
La Piscina de Sangre — Round 2
El grupo se lanzó a repartir ostias a diestro y siniestro. Los dos yuantis medio heridos de antes estaban ahí, junto con otros cinco con rasgos de serpiente. Y entonces, lo inevitable: uno de ellos salió corriendo hacia el gong.
El maldito gong. Otra vez. Más problemas. Dejaron escapar a tres yuantis porque han venido con la misión principal de encontrar el cubo, querían que fuera una misión limpia y rápida.
Sin embargo, Kai, incapaz de contenerse ante enemigos que huían, corrió hacia ellos porque era una guerrera machota que no conocía la prudencia (Kradoc la siguió). Se abalanzaron contra un nuevo grupo de siete guerreros que habían acudido al llamado del gong.
Kairi y Sombravelo tuvieron que ir corriendo para reunirse con el grupo en la sala de la piscina de sangre donde tenía lugar la nueva batalla.
La Caída de Kai
Kai cayó por su exceso de ansia en batalla. Kairi tuvo que levantarla con curación, y aprovechó para lanzar una curación en masa que remendó un poco a todos.
Sombravelo lanzó al hueco del pasillo otro ladrillo de incienso de pesadillas. El humo maldito enloqueció a dos enemigos y volvió el pasillo intransitable. Powder lanzó grasa al suelo y Kairi prendió fuego con una llama — dos enemigos ardieron como antorchas.
Pero la tumba tenía más cartas que jugar.
La Oleada Final — 12 Más
Por la retaguardia aparecieron otros doce bichos serpiente. La situación se convirtió en un infierno absoluto. Se lió la más parda que el grupo había visto jamás.
Cuando todo parecía perdido, Ruska apareció liderando a los esclavos liberados. Pero llegaron tarde para Kai. La guerrera había caído de nuevo y esta vez nadie llegó a tiempo para estabilizarla.
Kai estaba muerta.
El Milagro de Pisoni
Pisoni también cayó, su enorme cuerpo desplomándose sobre las baldosas ensangrentadas. Pero Kairi, rezando con toda su alma, invocó a su deidad con una fe inquebrantable. Susurró a los dados como una bruja gitana y sacó un 20 natural en la tirada de salvación. Pisoni se levantó como si la muerte fuera solo un inconveniente menor.
Y lo que siguió fue pura leyenda.
Pisoni, resucitado y furioso, atacó y sacó otro crítico. Empaló a otro enemigo con sus cuernos — tres impactos de 12 de daño cada uno. El triceratops estaba imparable.
La Rendición de Sombravelo
Los yuanti, viendo que la batalla se alargaba, gritaron al grupo que se rindieran. Que sobrevivieran. Que no merecía la pena morir ahí.
Sombravelo se rindió pensado que sería posible tener otra oportunidad para huir, como ya hizo Ruska en su momento.
Se sacó un piti, se lo encendió con calma, y tiró las armas al suelo. Prefería ser exclavo que morir. Su dogma siempre había sido sobrevivir. El humo del cigarro se mezclaba con el humo de la batalla mientras sus compañeros seguían luchando a su alrededor.
Ruska, que había vuelto con la furia de la libertad, acabó desmayándose por sus heridas también en la batalla.
Pisoni volvió a la carga una vez más.
La Lagrimilla y el Lobo
Fue entonces cuando algo cambió dentro de Sombravelo. Ver a Kairi y a Pisoni luchando con esa épica sobrenatural, negándose a morir, negándose a rendirse… Sombravelo se limpió una lagrimilla disimulada. Nadie lo vio. O eso quiso creer.
Decidió ayudar. Invocó a un lobo espectral del conjurador — un animal que habían tenido antes. El lobo no hizo gran cosa, pero el gesto importaba. Sombravelo había vuelto a la pelea.
El Final del Boss
Los esclavos liberados, liderados por Ruska antes de su caída, consiguieron acabar con los últimos enemigos. Rodearon al boss yuanti, que pidió rendirse.
Pero el grupo no regalaba clemencia. Querían sangre.
Pisoni cargó una última vez. Embistió la estatua que el boss usaba como cobertura, la tiró al suelo, y empaló al líder yuanti con sus cuernos.
Toda la lucha había durado treinta minutos. WHAT!!
El Descanso
El grupo salió a descansar al exterior, reventados en cuerpo y alma. La fortaleza yuanti había sido conquistada, pero el precio había sido Kai.
Habían reunido cinco cubos: Obolaká, Papazote, Wongo, I’Jink y Nang Nang.
Encuentros
- 3 hombres serpiente (entrada): Kai lanzó peaje de muertos desde Pisoni, Powder voló una cabeza con pistola de rayos. 2 se transformaron en serpientes y huyeron.
- 7 guerreros yuanti (oleada del gong): Atraídos por el gong. Kai se lanzó sola contra ellos y cayó. Curación en masa de Kairi.
- Pasillo bloqueado: Sombravelo lanzó incienso de pesadillas, Powder lanzó grasa, Kairi prendió fuego. 2 enemigos enloquecidos, 2 en llamas.
- 12 bichos serpiente (retaguardia): Oleada final. Kai murió. Pisoni cayó y resucitó milagrosamente. Ruska llegó con esclavos.
- Boss yuanti: Pidió rendirse. Pisoni lo empaló. SIIUUU.
Personajes
| Personaje | Momento destacado |
|---|---|
| Kai | Acrobacia sobre Pisoni + peaje de muertos, cargó sola contra 7 guerreros, cayó dos veces, murió en la oleada final |
| Pisoni | Derribó la puerta de piedra, cayó y resucitó con nat 20 de Kairi, doble crítico post-resurrección, empaló al boss final |
| Kairi | Curación en masa, prendió fuego con Powder, resucitó a Pisoni con nat 20 susurrando a los dados como bruja gitana |
| Sombravelo | Incienso de pesadillas en el pasillo, se rindió y fumó un piti, lagrimilla disimulada al ver a Kairi y Pisoni, invocó lobo espectral para volver a la lucha |
| Kradoc | Martillazo a los hombres serpiente, ayudó a abrir la puerta de piedra |
| Powder | Pistola de rayos voló cabeza, lanzó grasa para combo de fuego con Kairi |
| Ruska | Llegó con esclavos liberados en el momento crítico, cayó en batalla también |
Botin y recompensas
- 5 cubos reunidos: Obolaká, Papazote, Wongo, I’Jinka, Nang Nang
- Tubo de Bokamir (recuperado — objetivo de la misión)
- Fortaleza yuanti conquistada
Presagios y pistas
- Kai ha muerto — la guerrera machota cayó luchando como vivió. ¿Se puede resucitar?
- 5 cubos reunidos — ¿Para qué sirven exactamente?
- Los esclavos liberados — ahora son aliados. ¿Qué harán?
- Ruska — volvió con los esclavos pero cayó en batalla. ¿Sobrevivió?
Notas
El nat 20 de Kairi susurrando a los dados para resucitar a Pisoni fue EL momento de la campaña. Sombravelo rindiéndose, fumando un piti, y luego limpiándose la lagrimilla para volver a luchar fue desarrollo de personaje puro. La muerte de Kai es la segunda baja permanente del grupo tras Powder (que aún no ha pasado cronológicamente). Pisoni MVP indiscutible con doble crítico post-resurrección y empalamiento del boss.